Ahorrar en un seguro

¡ASEGÚRATE DE AHORRAR EN UN SEGURO!

Hace unos días le presenté a un amigo un plan de ahorro y protección para la educación de su hijo.

Su intención era ahorrar, en abonos facilitos un total de $50,000 dólares para cuando su bebé de 6 meses cumpla 18 años y esté listo para entrar a la universidad. Una de las primeras preguntas que me hizo fue. ¿Y si mi hijo NO quiere estudiar en una universidad privada, habrá valido la pena este esfuerzo?

A lo que le contesté: La pregunta que deberías hacerte es: ¿Y si tu hijo SÍ quiere estudiar en una universidad privada, querrías tener los recursos para apoyarlo?

 Te comparto esto porque, en ocasiones, sobre todo cuando se trata de ahorrar para el futuro, nos hacemos las preguntas incorrectas.

AHORRAR EN UN SEGURO, TU MEJOR OPCIÓN

Ahora bien, para lograr su meta, tendría que ahorrar $2,420 dólares al año durante 17 años. Un total de $41,140 dólares. Haciendo este esfuerzo, además de recibir de forma garantizada $50,000 dólares, durante todo el plazo contaría con un seguro de vida por esta cantidad y en caso de fallecer antes de terminar dicho plazo, además del seguro de vida que cobrarían sus beneficiarios, habría otro beneficio de $50,000 dólares cuando su hijo cumpliera 18 años. 

Quizás seas de los que, al leer lo anterior te suene demasiado bueno para ser verdad, sin embargo también hay a quienes les parece una mala inversión ya que solamente ven el producto como un instrumento financiero. Y visto de esa manera tienen razón. Por ejemplo: si una persona ahorra los mismos $2,420 dólares anuales y consigue una tasa anual del 5%, al final de los 17 años habrá juntado entre ahorro e intereses: $65,400 dólares y habría sacrificado el seguro de vida. Por lo tanto, cuando me preguntan: ¿No sería más rentable ahorrar de forma directa que a través de un seguro de vida? Mi respuesta más honesta es SÍ.

REFLEXIÓN PARA INVERTIR EN UN SEGURO

Ahora te comparto unas historias personales que quizás te ayuden a decidir cuál es la mejor alternativa de ahorro para la educación universitaria de tus hijos o cualquier proyecto que tengas a largo plazo como tu retiro, etc.

Hábito

En 2008, le propuse a Jennifer, mi socia y brazo derecho en el despacho, que cada mes compráramos Onzas Plata Libertad en el banco. En aquel entonces costaban alrededor de $300 pesos. Durante poco mas de un año religiosamente, compramos las Onzas Plata Libertad acordadas, hasta que llegó un mes en el que se nos juntaron muchos gastos y no nos fue posible realizar la compra. Bastó solo un mes para que el bonito hábito de comprar Onzas Plata Libertad se perdiera. Al día de hoy no lo hemos vuelto a retomar.

Propósito

Cuando mi hijo mayor cumplió 12 años de edad, le propuse que cada que cumpliéramos años, invertiríamos una cantidad de dinero en acciones del S&P500, indicador de la Bolsa de EEUU conformado por las 30 compañías estadounidenses más grandes por capitalización de mercado. Él ha sido sumamente constante en recordarme cada cumpleaños de nuestro acuerdo y me ayuda (obliga) a cumplirlo. Mi cumpleaños fue el pasado mes de junio y debo confesar que al día de hoy no he hecho la aportación que me corresponde.

Imprevisto

Por último te cuento algo que le pasó a una persona muy cercana a mí. Ella vive en una casa que le pertenecía a su papá. Cuando su papá vivía, ella le pagaba puntualmente la renta. Al fallecer su padre, ella fue la heredera de su casa. Dado que nos tenemos mucha confianza le pregunté qué haría con ese dinero ahora que se había visto liberada del compromiso de la renta. Incluso le propuse algunas ideas para ahorrar para su retiro y quedó formalmente de evaluarlas y tomar una decisión. Hace unos días la llamé para darle seguimiento a mis propuestas. Me dijo que le era imposible comenzar un plan de ahorro ni por menos de la mitad de lo que anteriormente pagaba de renta. Cuando le pregunté en qué se había gastado esos recursos, me contestó con toda honestidad: NO TENGO IDEA. Le pregunté si sentía que había aumentado su estilo de vida y me confirmó que NO era el caso.

SEGURO QUE AHORA SÍ AHORRAS

Quizás después de leer las historias anteriores llegues, al igual que yo, a las siguientes conclusiones:

  1. Cuando se trata de ahorrar a largo plazo, debemos hacernos las preguntas correctas.
  2. El seguro de vida como instrumento de ahorro, NO está diseñado para obtener grandes rendimientos sino para trasladar un riesgo.
  3. Quizás la única forma de comprometerte a ahorrar es haciéndolo de manera forzosa y lo complementaría agregando de forma automática.
  4. En el camino te encontrarás con mejores oportunidades de negocio para este dinero, pero ninguna te garantizará recibir el dinero que habías planeado justo en el momento que lo vas a necesitar.
  5. Habrá mejores instrumentos de inversión que un seguro de vida con ahorro, sin embargo ninguno te obligará a ser constante y realizar tus aportaciones de forma ordenada y sistemática.

Ojalá que estás reflexiones te ayuden a tomar mejores decisiones financieras en tu vida.

Si quieres que te asesore, con mucho gusto me pongo a tus órdenes, déjanos tus datos de contacto dando clic aquí

¡Hasta pronto!

Álvaro Aldrete