En 2020 los costos de las universidades privadas oscilaban entre los $233,620 pesos y los $1’600,352 pesos dependiendo de la carrera y universidad elegidos.

Dentro del sector asegurador existen unos planes llamados planes educacionales cuya finalidad es ahorrar el dinero necesario para poder hacerle frente a los gastos universitarios de nuestros hijos, sobrinos, ahijados y/o nietos, pero de una forma ordenada y en “abonos facilitos.

Por ejemplo, una mamá o papá de 28 años de edad quieren ahorrar un total $25,000 dólares para la universidad de su bebé que acaba de nacer, tendrán que ahorrar $1,255 dólares anuales o $109 dólares mensuales durante 17 años y recibirá de forma garantizada $25,000 dólares que podrá usar para pagar la Universidad de su hij@ o para lo que en ese momento considere como una prioridad.

En el mejor escenario, el bebé cumpla 18 años, la mamá y/o papá tendrán alrededor de 45 y recibirán los $25,000 dólares para hacerle frente a los gastos universitarios. Y estoy seguro que les dio igual si generó o no mucho rendimiento (que cabe mencionar que son bastante buenos) ya que recibirán la cantidad que desde un inicio deseaban ahorrar.

Pero en el peor escenario cuando el cónyuge y su bebé estén tristes y asustados por el fallecimiento prematuro de su ser querido, ellos tendrán la certeza de que recibirán, al menos,  $25,000 dólares de forma inmediata para hacerle frente a la situación y, además, al cumplir el bebé 18 años recibirán los $25,000 dólares que la mamá o el papá habrían querido ahorrar para los estudios de su bebé.

Ya lo dice el viejo y conocido refrán, “las penas con pan, son menos

Yo tengo 2 planes de educación uno para cada uno de mis hijos y me gusta verlo como una tanda que pago mes a mes y que tengo la certeza que recibiré justo en el momento que más la necesitaré.  Hago las aportaciones con mucho gusto ya que se que son para una buena causa y me queda siempre la tranquilidad de saber que, si alguno de mis hijos decide no estudiar, entonces podré utilizar estos ahorros en lo que yo quiera y si llego a fallecer prematuramente, les habré dejado la mejor herencia que puede un padre dejar a sus hijos y esa es la educación.

Recuerda que los seguros de vida NO son una inversión sino un instrumento para trasladar un riesgo.

Aprovecha estos instrumentos para estar preparado para realizar uno de los gastos que mas gusto te dará hacer que es la educación superior de tus hijos.

Soy Álvaro Aldrete y mi misión es ayudar a las personas y a sus dependientes a alcanzar la independencia financiera.  Si aún no cuentas con un asesor de confianza, con mucho gusto me pongo a tus órdenes para ayudarte a asegurar tu futuro financiero.