“El envejecimiento no es una enfermedad.  Es el deterioro que sufre nuestro organismo solo por el hecho de vivir”. 

-Santiago Bilinkis

Si bien lo que Bilinkis menciona en su libro: “Pasaje al futuro” es totalmente cierto, lo que también es una realidad es que, al llegar a la tercera edad, mantener el estilo de vida se vuelve sumamente costoso y puede ser todo un reto.

Y también es cierto que cada día aumenta la expectativa de vida de los seres humanos.  

En 2017, la BBC publicó un artículo relacionado a la persona más longeva del mundo quien falleció en Indonesia a los 146 años de edad.

En agosto de 2018 National Geographic publicó un artículo que se titula: “Este bebé podría cumplir 100 años” en el cual nos explica las razones por las cuales se ha incrementado la esperanza de vida para las personas que están naciendo en este siglo.

Y tan solo hace unos meses, en octubre de 2020 la página oficial de los récords Guinness publicó la lista de las personas con más edad del mundo y sus secretos para tener una larga vida.

No es secreto que las personas vamos a vivir más de lo que imaginamos.  Y es por lo anterior que necesitamos tener una buena planeación financiera para mantenernos durante la etapa en la que seremos menos productivos y en la que nuestros gastos se verán incrementados.

Si planeamos nuestro retiro en función a las estadísticas, (75 años de vida) lo más probable es que nuestros ahorros para el retiro se terminen mucho antes que nuestra vida.

Hoy existen instrumentos, principalmente en el Sector Asegurador, que son sumamente útiles para ayudarnos a planear y solventar los gastos durante esta etapa.  

Yo lo llamo Seguro para envejecimiento, pero en el mercado se les conoce como planes de rentas vitalicias o “annuities”.  Con estos instrumentos, como su nombre lo dice, podemos garantizar que recibiremos una renta mensual a partir de la edad en la que decidimos retirarnos y hasta el último día de nuestras vidas. 

Una correcta planeación de retiro debe incluir un instrumento con estas características para cubrir al menos las necesidades básicas durante esa etapa como:  Casa, comida, salud, Wifi etc.

No olvides que la función principal de tener una renta vitalicia, es garantizar que podremos vivir tranquilos, financieramente hablando, hasta el último día de nuestras vidas sin depender de nadie más y sobre todo que nuestros ahorros para el retiro NO se terminen antes que nuestra vida.

Si quieres conocer más acerca de estas estrategias y aún no cuentas con un asesor de confianza, con mucho gusto me pongo a tus órdenes.

¡Hasta pronto!

Álvaro Aldrete